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terça-feira, abril 14, 2015

A Cimeira das Américas - 4 - Sílvio Rodriguez

Outro protagonista da Cimeira das Américas:
Otro protagonista de la Cumbre de los Pueblos:

Silvio Rodríguez:
"Después de tanta guerra caliente, tibia y fría,
es reconfortante que haya diálogo con EEUU"
"Desde los 80 escucho en Cuba la palabra cambios.
Así que estamos cambiando desde mucho antes que empezara este diálogo", dijo el trovador.

El trovador cubano Silvio Rodríguez, figura esencial de la canción iberoamericana que los días 27 y 28 de mayo regresará a la Argentina tras dos años y medio para presentar en el estadio porteño Luna Park su reciente álbum "Amoríos", confesó que esta visita sudamericana, que incluirá una presentación en Santiago de Chile, "es toda una excepción, porque cada vez salgo menos fuera de Cuba".
"Lo que me gusta hacer es ir a los barrios. Empecé creyendo que lo hacía por los barrios y he descubierto que los barrios me dan más a mi que yo a ellos. La verdad es que me estoy aprovechando", comentó Silvio durante una entrevista con Télam, en la que no se privó de analizar la relación de Estados Unidos con Cuba y Venezuela.
A través del correo electrónico y antes de inaugurar anoche la Cumbre de los Pueblos con un recital en la Universidad de Panamá, un encuentro paralelo a la VII Cumbre de las Américas, Rodríguez destacó las recorridas barriales que desde 2010 lleva más de 60 presentaciones gratuitas por diferentes lugares de Cuba.
Un resumen de esa experiencia se plasmó en el documental "Canción de barrio", de Alejandro Ramírez, cineasta que en 2008 rodó junto a Ernesto Pérez "Hombres sobre cubierta" (acerca de la experiencia de Silvio en el pesquero Playa Girón), quien destacó que los puntos que toca el tour "tienen en común la necesidad y la pobreza y también comparten la resistencia del día a día contra los problemas de escasez".

- La decisión de girar constantemente por barrios y ciudades cubanas ¿lo há reconciliado con los escenarios y sus ritos?
- Los barrios son escenarios poco rituales. Hacemos los conciertos en las calles, a las puertas del vecindario. No me siento reconciliado porque   empecé cantando en lugares así y he mantenido presente de donde provengo. César Vallejo decía que el arte venía del pueblo e iba hacia el pueblo. Siempre he creído en eso.

- ¿Suele fantasear con el reencuentro con un público que, como el argentino, lo adora?
- Que un país como Argentina preste atención a un artista es un halago, por ser una tierra de grandes talentos y elevada cultura. Pero yo suelo fantasear con otras cosas, la verdad es que no soy muy adicto al público per se.

- ¿Cómo definiría a Amoríos, el material con el que llegará a Buenos Aires en mayo próximo?
- Excepto dos - una sobre la paz y otra sobre un día de lluvia - son canciones de relaciones de pareja, o sea de amoríos.

- Según la Real Academia Española, el término amorío refiere a una ?relación amorosa que se considera superficial y pasajera? ¿de esas relaciones habla su disco?
- Habla de relaciones que fueron más o menos pasajeras, pero no superficiales, porque todas dejaron testimonio.

- El hecho de contar con un nuevo disco de estudio ¿hará que los recitales se  centren en ese nuevo repertorio?
- Intercalaremos el material nuevo entre temas más tradicionales. Outra particularidad es que iré con dos formaciones musicales. Con mis compañeros de siempre (el Trío Trovarroco, Niurka González y Oliver Valdés) y además con el cuarteto de jazz con el que he trabajado para Amoríos.

- ¿Le pesa a la hora de presentar cada nueva canción el alcance de su obra, considerada entre las más notables de la música popular iberoamericana?
- Nunca enseño un trabajo hasta que no me satisfaga. Sé que hay cosas que pueden gustar más que otras, y también sé que a veces pesa la costumbre, lo escuchado. Pero soy incapaz de mostrar algo que no me haya gustado primero a  mi.

- ¿Qué siente y piensa acerca del nuevo ámbito de relaciones entre Cuba y los Estados Unidos?
- Después de tanta guerra caliente, tibia y fría, es reconfortante que haya plática. Es muy distinto conocerse así que desde la confrontación. Digamos que tengo mis reservas, pero que soy optimista.

-¿En cuánto y en qué sentido puede modificar la situación cubana la recomposición de la relación entre ambos países?
- Desde los 80 estoy escuchando en Cuba la palabra cambios. Así que estamos cambiando desde mucho antes que empezara este diálogo. Creo que lo que estamos cambiando es por autocrítica, por madurez, por elemental adecuación a nuevas realidades.

- A contramano de estos gestos para con Cuba, Estados Unidos ha endurecido su posición respecto a Venezuela ¿cómo vive esa situación?
- Me parece torpe, políticamente. Pensar que vamos a anteponer la relación bilateral al fundamento martiano de Nuestra América, es no conocernos, o no querernos conocer.

- En los últimos tiempos se especula constantemente sobre el estado de salud de Fidel Castro ¿lo inquieta el futuro sin la presencia de uno de los máximos líderes de la Revolución Cubana?
- Lo importante es que el rumbo trazado, con Fidel vivo, no ha sido impugnado. Por otra parte, todos estamos sometidos a un ciclo biológico. Pero algunos, como Fidel, dejan ideas que son útiles, no sólo para sus compatriotas.
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UN ARTÍCULO DE SILVIO DESDE LA CUMBRE
Por Silvio Rodríguez
11 abril 2015
(…)
Pero, yendo a sustancia: Yo participé en la Cumbre de Mar del Plata, com Chávez y Kirchner frente a Busch, la que acabó con el intento de imponernos el ALCA y lanzó el ALBA. Hace apenas unos días no sabía que iba a participar en la de Panamá, y hoy, ya en casa, puedo contar el vértigo en pasado.
No esperaba la invitación, pero dije que sí enseguida, como siempre he respondido a este tipo de llamados. La verdad es que he defendido mucho que se acabe el bloqueo. Si he sido soldado de algo, ha sido de eso. Primero por lo injusto, por lo cruel, por el enorme daño que ha hecho al pueblo de Cuba y al desarrollo del país. Y es que ha sido un bloqueo llevado a niveles exquisitos, una tortura de tuercas que no han parado de apretar, lo que nos ha alimentando el básico instinto de la supervivencia.
?Soy enemigo de mi, y soy amigo de lo que he soñado que soy?. Fue algo que canté hace mucho, y aún suscribo.
Vaya si hay cosas más importantes que el sonido de un concierto. Ese es uno de los mínimos costes que suelen tener estos grandes eventos, donde los músicos acaso somos detalles de color en escenarios de verdaderos dramas.
Pero qué privilegio participar en un evento que resume verdades trascendentes para millones de personas. Qué bien saberse parte de un esfuerzo que honra a la Historia continental, la que testimonia el afán de justicia y los puros deseos de que todo, aunque sea a pasitos, cada vez sea mejor.
Suscribo el discurso de Raúl, no sólo por respeto al compañero octogenário que se ha jugado por su pueblo desde que era un adolescente. Es que sólo dijo verdades. Así lo ratificará la Historia, como lo hicieron vários presidentes, entre ellos Cristina, que me aguó los ojos cuando dijo: Cuba está aquí porque luchó por más de 60 años con una dignidad sin precedentes, con un pueblo que sufrió y sufre aún muchas penurias, y porque ese pueblo fue dirigido por líderes que no traicionaron su lucha.  
En ese momento, como dicen que pasa cuando uno se muere, desfilaron en el recuerdo situaciones extremas, vividas en todos estos años, rostros de conocidos y desconocidos que cayeron en distintos frentes o se fueron luchando para que llegáramos a un día como hoy? que no sé si logrará ser un fin o un comienzo, pero sé que se va a recordar.

(Aquí les van algunas pobres fotos que alcancé a hacer en las 36 horas que pasamos en Panamá…) 

... as fotos não temos, 
mas temos, 
para fechar com chave de ouro, 
esta canção de SÍLVIO!

LA MAZA



segunda-feira, abril 13, 2015

A Cimeira das Américas (Resumen Latinoamericano) - 2

Continuação do editorial de Resumen Latinoamericano:

(...)
Fue un lujo también escuchar en el encuentro de presidentes a un Nicolás Maduro que no dejó nada sin decir, que se “encabronó” para reclamarle a Obama que saque sus narices de la política interna venezolana, recordándole que 14 millones de firmas exigiendo que anule el decreto ya, no son pocas
razones para demostrarle que sus amenazas han caído en el ridículo, que deje de actuar como un referente de la oposición escuálida y que atienda las miserias generadas por el capitalismo en su propio país.
Un Rafael Correa que no quiso dejar pasar la ocasión para espetarle a Obama que “nuestros pueblos nunca más aceptarán la tutela, la injerencia, ni la intervención?”y que  "llegó la hora de la segunda y definitiva independencia" de América Latina.
Un Evo Morales, que de manera inhabitual en él prefirió leer su discurso precisamente para no olvidarse ningún punto ni ninguna coma en el relato detropelías cometidas por los Estados Unidos contra el Tercer Mundo. Deje de usar el miedo, las políticas de terror, los condicionamientos de toda naturaleza, deje de comportarse como imperio, sentenció el líder indígena boliviano.
Frente a este embate conjunto de presidentes que representan a sus pueblos, Obama prefirió retirar su cuerpo de la mesa y no escuchar las verdades que le arrojaban como dardos. Fue tan burdo en su descortesía protocolar que la propia presidenta Cristina Kirchner ironizó sobre el tema, señalando: No sé si estará presente el presidente Obama o si se habrá retirado, no alcanzo a ver, tendría que ponerme los anteojos y no tengo ganas, no está. No importa, alguien se lo contará.
Pero si faltaba algo, la estocada más filosa contra el discurso imperial sobrevino en ese ámbito de la diplomacia de los pueblos que fue la Cumbre paralela llevada a cabo en el Paraninfo de la Universidad panameña. Allí donde se recordó con memoria fértil y no poco dolor a las miles de víctimas del bombardeo e invasión norteamericana de 1989, a los que también homenajeó el presidente Maduro concurriendo junto con familiares y militantes panameños al histórico y combativo barrio de Los Chorrillos.
La Cumbre de los Pueblos fue el escenario real de lo que ocurre en el continente. Allí se habló de independencia, de soberanía, de luchas contra la megamineria  y los agrotóxicos, de la maldad que significa el bloqueo de cinco décadas a Cuba o el sojuzgamiento imperial a Puerto Rico.
También se pudo escuchar, ya más en familia, a Evo, Correa, Maduro, compartiendo en un ida y vuelta sin pelos en la lengua, lo importante que había resultado esta Cumbre para propinarle una descomunal paliza a los señores de Washington. Por supuesto que aquí sí hubo declaración final de fuerte contenido antiimperialista y por la paz, lo que lamentablemente no ocurrió en la Cumbre oficial por maniobras concesivas con el Imperio, que indudablemente, de haberse producido iba a salir doblemente magullado.
Lo dicho, Obama y su representación de un Imperio que no es invencible, quedaron patéticamente expuestos en Panamá. Podrán inventarse todas las teorías y mentiras que deseen (para eso siempre cuentan con los médios corporativos que cubrieron la Cumbre al gusto de sus amos), intentarán incluso autoconvencerse de que son ciertos sus propias palabras, de que “las relación EEUU-Latinoamérica es la mejor en décadas”, pero no engañan a nadie. Más aún: seguramente en los próximos meses se profundizarán las iniciativas de acercamiento con Cuba e inclusive con Venezuela, producto del cambio de tácticas del Imperio frente a estas palizas que está sufriendo en la batalla de ideas, más la bronca movilizada de nuestros pueblos.
Obama y sus muchachos intentarán minimizar las averías sufridas en su vehículo blindado (y artillado) en el choque contra el rejuvenecido tren latinoamericano, pero los hechos hablan más que las palabras. Esta vez perdieron, digan lo que digan. Ahora falta ir con todo hacia adelante para que levanten el bloqueo a Cuba y anulen el decreto amenazador contra Venezuela. Es lo que nos deben entre tantas agresiones producidas.
Por otra parte, la alegría de hoy no significa que haya que bajar la guardia: el Imperio y el capitalismo son perversos por definición y volverán a pasar al ataque, pero repito: objetivamente Panamá se convirtió coyunturalmente en la tumba de su prepotencia y del discurso injerencista. Por segunda vez en estos últimos diez años, se le pudo decir al Imperio que “América se respeta”, y eso no es poca cosa.
Un párrafo final para la movilización popular latinoamericana que acompañó esta patriada: allí están las numerosas Tribunas Antiimperialistas que se realizaron en varios países en coincidencia con el evento panameño. En Brasil, en El Salvador, en México, y hasta en Europa. O aquí nomás, este pasado viernes en Buenos Aires, donde diversas organizaciones populares argentinas acamparon durante horas frente a la embajada yanqui, repudiaron al Imperio USA y al británico, se solidarizaron con Venezuela Bolivariana y Cuba, y entre gritos y consignas le prendieron fuego a una bandera norteamericana, simbolizando en ese gesto toda la descomunal bronca que suscita el accionar de Obama y sus acólitos.

SEGUE


A Cimeira das Américas (Resumen Latinoamericano) - 1

Para se ter uma ideia deste acontecimento, verdadeiramente histórico. tão pouco ou tão mal divulgado – para que ficasse reduzido a um aperto de mão e a um encontro com Raul Castro, magnanimamente concedidos por Barack Obama*... – deixa-se outra informação, retirada de Resumen Latinoamericano, na língua e forma como a ela se acedeu (em 4 “posts”):
  1. CON UNA GRAN VICTORIA LATINOAMERICANO CULMINARON LAS CUMBRES DE PANAMÁ:

Nuestro editorial: En Panamá el Imperialismo sufrió una descomunal paliza 
(por Carlos Aznárez)
TODA LA INFORMACION SOBRE EL CIERRE DE LA CUMBRE DE LOS AMÉRICAS Y DE LOS PUEBLOS (Resumen Latinoamericano)
12 de abril 2015

Para Míster Obama la Cumbre panameña se transformó en un abismo. O en otras palabras: el tiro le salió por la culatra. Dentro de su estilo prepotente habitual el Imperio supuso que amenazando a Venezuela, el resto de los países se sometería a su mandato y como estuvo ocurriendo durante décadas (cuando se imponía la doctrina del “patio trasero”) aceptarían sin chistar la reconvención de Washington. Ocurrió todo lo contrario y si faltaba poner la guinda en la torta, Panamá fue el escenario que dejó las cosas bien en claro.
Latinoamérica y el Caribe sermonearon otra vez al Tío Sam, lo pusieron en evidencia como no ocurría desde el 2005 en Mar del Plata, cuando esse Comandante Eterno de los condenados de la tierra, le gritó a Bush en pleno rostro, que al ALCA se lo meta donde le quepa.
Sin embargo, esta victoria de los pueblos en la Cumbre panameña adquiere incluso mayor importancia, ya que se produce precisamente en un momento de peligrosa ofensiva estadounidense sobre el continente. Al mismo tiempo que la IV Flota navega en nuestros ríos, las bases militares pululan por donde se mire, y los planes de injerencia abundan en nuestros países con forma de buitres, escuchas telefónicas, espionaje de alto nivel, y maniobras militares encubiertas. A pesar de ello, o mejor dicho, en función de enfrentar estas acechanzas, algunos gobiernos y pueblos concurrieron a Panamá con discursos y acciones de una dignidad apabullante.
La presencia de Raúl Castro con sus 56 años de Revolución Socialista en la mochila, sentándose nuevamente a una mesa de la que Cuba se retirara hace 35 años, y mostrando que el tiempo no pasa para quienes mantienen en alto los principios, se convirtió en el momento de mayor contenido antiimperialista.
Un Raúl (y un Fidel allá en la Isla) enfrentando muy diplomáticamente a un Obama empequeñecido. Desde la otra punta de la mesa, tuvo que escuchar en cuerpo presente (aún no se había fugado) que el bloqueo criminal por él impulsado, sigue causando dolor y muerte al pueblo cubano, que ya es hora de que se levante sin condiciones y que además devuelvan, los piratas de la barra y las estrellas, ese territorio usurpado llamado Guantánamo. Pero sobre todo, el presidente cubano reiteró (en el discurso más aplaudido de la Cumbre) su defensa irrestricta de la agredida Venezuela, arrojando por la borda esas falaces dudas de que en base a la doctrina yanqui del “garrote y la zanahoria”, creada indudablemente para dividir a los pueblos, Cuba iba a dar un paso al costado en su rebeldía. No conocen quienes así piensan, lo que siempre ha significado para el gobierno y el pueblo cubano la solidaridad internacionalista y militante.
En este mismo terreno reconfortó a propios y extraños volver a comprobar el nivel de concientización política y humana que mostraron los componentes de la delegación cubana asumiendo como propia la representación de todos los que no tuvieron posibilidades de participar en la Cumbre. Diciendo con voz clara y precisa que con los mercenarios y cómplices del terrorismo anti-cubano no se podía ni se debía dialogar.
Hacía décadas que Cuba no actuaba en estos tinglados montados con felonia por la OEA y gratificó comprobar que los jóvenes cubanos tienen la Revolución a flor de labio y no se dejan amedrentar por triquiñuelas burocráticas. Detrás de ellos, unidos como en una piña, los integrantes de la delegación venezolana también pusieron a parir a los que pretendían hacer una Cumbre cariñosa con la derecha regional.
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* - a comunicação social “ao serviço” fez como Obama, que abandonou a sala, para não ouvir mais; mas, como a Obama,“alguém lhe contará”, como disse Cristina Kirchner que presidia (ler a seguir)       SEGUE